
En oportunidad, simplemente porque es de mi complacencia apuntar dentro de este, mi espacio, anotaré un abstracto de "uno" de mis poemas predilectos; se trata de los ocho primeros versículos que conforman el Capítulo IV de este libro perteneciente al macro libro que es "La Santa Biblia" (libro sacro y sagrado para mundo que confiesa ser de fe cristiana, es decir, seguidores de Cristo).
A continuación, el abstracto del poema seleccionado:
El Esposo Enamorado
El esposo
1)¡Qué hermosa eres, amada mía,
Que hermosa eres!
¡Tus ojos son como palomas
En medio de tus guedejas!
Tus cabellos,
Como manada de cabras
Que bajan retozando
las laderas de Galaad.
2)Tus dientes, como manada
De ovejas
Que suben del baño recién
Trasquiladas,
Todas con crías gemelas,
Ninguna entre ellas estéril.
3)Tus labios son como un hilo
de grana;
tu hablar, cadencioso;
tus mejillas,
como gajos de ganada detrás de tu velo.
4)Tu cuello como la torre de David,
Edificada para armería:
De ella cuelgan mil escudos,
Escudos todos de valientes.
5)Tus dos pechos, como gemelos
De gacela
Que se apacientan entre lirios.
6)Mientras despunta el día
Y huyen las sombras,
Me iré al monte de la mirra,
A la colina del incienso.
7)¡Qué hermosa eres amada mía!
No hay defecto en ti.
Breve comentario final:
¿Por qué es este y no otro el poema para inaugurar esta selección de poemas que expondrá Casandra?
Debido a que es una pregunta que se generarán los posibles lectores no ideales (porque, aclara Casandra, que la única lectora ideal de este espacio es ella)..., se cree pertinente argumentar este fallo mediante los argumentos que se darán a continuación.
"Los poemas que se encuentran en este Libro, no son de fácil comprensión si es que se les mira desde una perspectiva humana. Es más, debe mirarse de un punto de vista divino y no real maravilloso o mágico, puesto que es un hecho que en la praxis se llevará a cabo en la boda que se realizará en el Cielo de Dios, cuyas partes serán la iglesia salvada y redimida por Dios y el mismo Dios (todo esto, según los parámetros de la fe cristiana). Pero, aún no he mencionado el motivo que inclina mi ánimo, se trata de que tal dulzura inmensurable no la he encontrado en otro Libro sino en este. Desde este tipo de focalización, no hay otro poema que llene más mi alma que aquel que encuentra la perfección y la dulzura en otro ser, aunque en este caso se trate de la iglesia (pero, no cualquier iglesia, sino la anteriormente especificada)".